Había mucha expectación sobre cómo se iban a comportar los Victorinos en éste su primer encierro en Pamplona. Al final, han corrido, y de qué manera, pero sin hacer casi nada por los mozos. La manada ha salido compacta y se ha mantenido así la mayor parte del trayecto. En el tramo de Santo Domingo-Mercaderes los animales han ido juntos, mirando en algún momento a los corredores pero sin tratar de embestir. A pesar de la velocidad que llevaban, ninguno de los morlacos se ha caído en la curva que da paso a la calle Estafeta. A partir de ahí, dos toros se han quedado un poco rezagados pero, en contra de lo que había dicho el propio mayoral, no han tratado de coger a nadie. El único momento en que han buscado a los mozos ha sido en la bajada del callejón pero sin conseguir su objetivo y dejando sólo algún contusionado.
La manada ha entrado estirada y casi junta en toriles cuando sólo habían pasado 2'15 minutos, siendo el encierro más rápido de las fiestas.