“Pamplona, 6 de julio, bullicio y alegría”, y como sigue la canción, “ya están los pamplonicas (y también foráneos) ansiosos de gozar”. Por eso, un año más, los aledaños de la plaza consistorial estaban a reventar minutos antes de las doce del mediodía. Un año más, la ciudad se tiñe de blanco y rojo, un año más los gritos de “San Fermín, San Fermín” inundan los prolegómenos de la fiesta. Un año más, con el cohete, este año lanzado por el concejal del Grupo Aralar, Javier Eskubi, comienzan 9 días de jolgorio, juerga, alegría, a ratos desenfreno: comienza la Fiesta.
Al grito, en euskera y castellano de, “Pamploneses, vivan las fiestas de San Fermín”, se ha dado el pistoletazo de salida, no sin polémica, a 216 horas ininterrumpidas de fiesta.
En la Casa Consistorial se concentraron, además de la corporación en pleno y multitud de periodistas, algunos invitados ilustres como el director de cine Juanma Bajo Ulloa, políticos o representantes del mundo del deporte como el presidente del Club Atlético Osasuna Patxi Izco. Dentro de la multiculturalidad de la fiesta se han concentrado personas de distintas nacionalidades en la casa consistorial: mexicanos, estadounidenses o saharauis entre otros.
Después del lanzamiento del chupinazo y de los posteriores cohetes lanzados por ediles, políticos o periodistas, la alcaldesa, Yolanda Barcina, ha deseado a todos los allí presentes “disfrutar de las mejores fiestas del mundo”.
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| Aspecto que presentaba la Plaza Consistorial minutos antes del Chupinazo. |