El primer encierro de las fiestas de San Fermín, protagonizado por los toros del Marqués de Domecq, se ha desarrollado de forma peligrosa al romperse la manada en el segundo tramo de la cuesta de Santo Domingo. En esta zona se produjo el incidente más reseñable al ser alcanzado un mozo por uno de los astados. La velocidad en este punto del recorrido y la embestida de uno de los astados hacia la izquierda de la calle hicieron que la manada se disgregase y llegase a la plaza de toros separada en un tiempo de 3 minutos y 23 segundos.
Los tres primeros toros de la ganadería gaditana recorrieron los 825 metros sin crear problemas en apenas dos minutos y medio, dos más llegaron algo más tarde y el sexto, que quedó tendido en el suelo al final de la calle Estafeta, tuvo que ser ayudado por los pastores y mozos para levantarse y completar el encierro que resultó rápido y peligroso.
DATOS GENERALES:
Procedencia actual:
Atanasio Fernández y Conde de la Corte.
Divisa: Amarilla y Azul.
Señal:
Despuntada en ambas orejas.
Finca:
Constantina (Sevilla).
Antigüedad:
20 de mayo de 1974.
HISTORIA EN PAMPLONA:
1980 (6), 1995 (6), 2002 (6), 2003 (6), 2004 (6), 2005 (6)
TOTAL:
6 años y 36 toros.
PREMIOS DE LA FERIA DEL TORO:
Año 1995.
COMPORTAMIENTO EN EL ENCIERRO:
No existen demasiadas referencias para aventurar un comportamiento probable de estos astados. Está considerada una ganadería dura y, por tanto, es poco apetecida por las figuras del toreo. En su primera intervención en el encierro, hace 26 años protagonizaron una carrera muy larga (4,58 minutos) pero limpia, aunque uno de los toros alcanzó al doblador Manolo de los Reyes. Realizaron el recorrido prácticamente solos, debido a que en la Cuesta de Santo Domingo dos de los cabestros se quedaron rezagados. Por este motivo, los toros entraron en la plaza totalmente sueltos y uno de ellos tuvo que ser llevado a punta de periódico por los mozos.
En 1995 protagonizaron un encierro peligroso con toros sueltos. Propinaron un puntazo superficial en la espalda al australiano Shane Baisden. La carrera tan suelta de los toros permitió el lucimiento de muchos corredores.
En 2002 llevaron a cabo el encierro más “normal”, el menos accidentado de las fiestas, por ello el Nuevo Casino de Pamplona le otorgó la Alpargata de Honor. Pese a ello, un corredor, Vicente Álvez López, madrileño, de 31 años, resultó corneado.