El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

   
Castellano | English


Inicio
 
Noticias
Contacta con la OIP
La Asociación de Periodistas de Navarra
 
Sanfermines 2010
 
Noticias 2010
Contactos de interés
Programa de fiestas (PDF)
Vídeos del encierro
 
Navarra, todo el año
 
Navarra en el camino de Santiago
Rutas temáticas
Pamplona en 4 horas
 
Acerca de...
 
Dosier de Prensa 2010
Encierro: Normas y Consejos
Los fotógrafos de nuestra galería online
 
Hemeroteca
 
Noticias de años anteriores

 

Juan Carlos González-Yanes, delante del toro a los 72

 

Juan Carlos González-Yanes es un cubano residente en los Estados Unidos que disfruta de los Sanfermines y se siente pamplonica en un rincón de su alma. Vive la fiesta, disfruta de la gente, conecta con sus raíces, transmite vitalidad y alegría...Juan Carlos como buen cubano es un gran bailarín y practica bailes de salón allá en Connecticut donde vive. Aquí  se pone delante del toro y disfruta de la feria, y agradece todo lo que recibe y siente como un pamplonica más. Pamplona y sus fiestas son su lugar en el mundo…de este lado del Atlántico.  

En una mañana plenamente veraniega,  Juan Carlos sonríe pícaro en la barra de un bar de la calle Zapatería. A sus 72 años, se recupera con un pincho del encierro que ha corrido en la Cuesta de Santo Domingo, en el tramo que accede a la Plaza Consistorial. “Ya he llamado a mi compañera para decirle que estoy bien”, cuenta, “ella no se anima a venir, esto es algo que hago yo solo porque me encanta”. Tiene dos nietos que pueden presumir de abuelo corredor del encierro y comenta que este año no ha podido convencer a uno de sus hijos para que le acompañe hasta Pamplona para ponerse delante de los toros, “quizás el año que viene, a ver si se anima”.
Viviendo con bravura taurina
Nacido en Cienfuegos, Cuba, reside en los Estados Unidos desde 1968. Juan Carlos es la historia de un hombre bravo que abandonó su isla natal con su mujer y tres hijos rumbo a Miami para instalarse en la parte norte de Connecticut. “También me llevé a mi madre que crió a mis hijos en los Estados Unidos, en esa cultura del respeto y del amor que heredamos de nuestros padres". Juan Carlos transmite el orgullo que siente por su familia: “Como siempre digo, se puede comprar una casa pero no se puede comprar un hogar”. Su vida laboral es el sueño americano que muchos ansían sin pararse a pensar que ese sueño es en realidad una gran lucha diaria, “primero trabajé en una fábrica, luego estuve en el Kentucky Fried Chicken tres años donde fui manager y luego me dediqué a lo que ha sido mi profesión toda una vida, la venta de automóviles”. Su trayectoria refleja lucha, supervivencia y orgullo. Y su mirada tranquila contando la marcha de Cuba es la de un padre satisfecho que lo da todo por su familia, “después de tres años forzados en la agricultura, que nos levantaban a las 3 de la mañana para trabajar con la caña de azúcar, salí de Cuba en 1968 para no volver”.
Sintiendo las raíces
Mientras paladea los sabores de Navarra, Juan Carlos se apoya en la barra con su uniforme sanferminero. Es uno más en la masa roja y blanca del local, disfruta y se le nota, “lo que más me gusta es el ambiente, el buen recibimiento, hay cosas que no se pueden expresar, no hay como describirlo, nunca había tenido una acogida como aquí”. Le gustó tanto su primera experiencia en Pamplona que por eso regresa aunque sea en solitario: “Es algo muy emocional, siento mis raíces, siento que accedo a conocer a mi familia antepasada del norte de España, la primera experiencia fue grandiosa y por eso estoy aquí de nuevo, me gusta tanto que no me importa venir solo”.
Abuelo orgulloso y corredor del encierro 
A sus 72 años se atreve a correr el encierro y demuestra que ponerse frente al toro es una cuestión de actitud, una muestra de la misma valentía con que ha trazado su vida, desde los campos de azúcar en Cuba al sueño americano en Connecticut: “Desde que estaba en Cuba sentía ilusión por San Fermin, luego en Estados Unidos he seguido mucho las corridas de Pamplona”. Juan Carlos se apasiona describiendo la carrera con los Jandilla: “se sabe que son peligrosos, el año pasado Capuchino corneó fatalmente a Daniel Gimeno…Yo sé que no puedo correr un tramo largo pero 15 metros en la parte superior de Santo Domingo sí”.
Tras la despedida, Juan Carlos se diluye en el blanco del bar y su mirada echa un guiño prometiendo volver: “Aquí no me siento extraño, no hay soledad, conozoco a la gente de la plaza de toros, la señora donde alquilo, me siento pamplonica”.

Juan Carlos  es pura vida e inspira sueños hechos realidades, como el de ser abuelo y corredor del encierro. No hay duda de que vive la máxima que guía su existencia: “Como se diría en ingles, I am dreaming forever but I am living today”. Desde luego, Juan Carlos sueña por siempre pero vive hoy…Como lo demuestra en Pamplona.

¡Un abrazo y hasta San Fermín 2011! Te esperamos Juan Carlos…

 

 


 


 



I Concurso internacional de fotografía del encierro


Diseño: PublicaWeb 2010