En la primera mitad del siglo XVIII surge, en los espacios más importantes de los entramados medievales, la calle Mayor, la calle Zapatería, la Plaza del Consejo y la Plaza del Castillo. Y en estas calles y plazas se construyen las Casas Nobiliarias.
El Centro Histórico de la ciudad puede destilar ríos de tinta: Por el entramado de sus calles, las confrontaciones bélicas de sus antepasados -la ciudad estaba dividida en tres enclaves distintos- y por el respeto que impera hoy hacia sus edificios, unos magníficos, y otros con sabor y con encanto.
Pío Baroja, uno de los más grandes escritores de la literatura española, nació en 1872 en San Sebastián y murió en Madrid en 1956. Médico de profesión, gran viajero y extraordinario novelista, publicó también biografías, ensayos, poesías y reportajes.
"Hubo un hombre cuyo nombre y cuya obra conoce todo el mundo. Era un literato norteamericano que se llamaba Ernesto Hemingway, que en el año 1953 consiguió el Premio Nobel de Literatura, y que murió trágicamente en el año 1961. Este hombre, en 1926, publicó una novela -"Fiesta" - cuya segunda mitad se desarrolla en las fiestas de Pamplona del año anterior. Y esta novela, leída por millones de lectores, hizo que la capital navarra y sus fiestas de San Fermín adquiriesen fama mundial".
Navarra, arquitectónicamente, es rica y variada. El Camino de Santiago influye poderosamente en la construcción de fantásticas construcciones. Pero junto a esas edificaciones monumentales, bellísimas, históricas y piadosas, se tejen inolvidables leyendas.
Navarra, además de su arquitectura monumental e histórica, también cuenta con magníficos edificios de estilo vanguardista.
Los sanfermines han sido el motivo elegido por diferentes directores para grabar sus películas pero, además, en numerosas ocasiones, Navarra, ha servido como plató de cine en el que se han rodado secuencias de varias películas de relieve nacional e internacional.
La gastronomía es uno de los principales atractivos de Navarra. Ofrece el sabor de antaño porque se ha sabido conservar la tradición culinaria. Los establecimientos de restauración han logrado prestigio internacional gracias a un equilibrio entre la tradición y la nueva cocina, y también a la riqueza de la materia prima con que se elaboran sus platos.
En los últimos tiempos, las grandes bodegas no sólo miman sus deliciosos vinos, sino que apuestan por la arquitectura más vanguardista para sus edificios. Cuidan el diseño y buscan arquitectos de prestigio.