La gastronomía es uno de los principales atractivos turísticos de Navarra. Su restauración ha logrado prestigio internacional gracias a su equilibrio entre el sabor de antaño, heredado de una marcada tradición culinaria, y la nueva cocina. Además, Navarra goza desde tiempos remotos de excelentes viñedos y de unos vinos de calidad, fruto de la experiencia y el buen hacer de sus viticultores y bodegueros.