Deseo también agradecer a los trabajadores de la Universidad de Navarra la serenidad que han demostrado en estos momentos. A ellos, a los estudiantes, y a sus familias les hago llegar mi solidaridad y mi cercanía.
Pienso que reflejo sus sentimientos si digo que nos proponemos recuperar cuanto antes la normalidad, retomar las actividades docentes, asistenciales y de investigación.
Y lo haremos sin miedo ni rencor. Precisamente en este momento, me parece oportuno recordar la importancia del perdón y queremos hacer un llamamiento a los terroristas para que dejen de hacer sufrir a tantas personas.