El Centro Histórico de la ciudad puede destilar ríos de tinta: Por el entramado de sus calles, las confrontaciones bélicas de sus antepasados -la ciudad estaba dividida en tres enclaves distintos- y por el respeto que impera hoy hacia sus edificios, unos magníficos, y otros con sabor y con encanto.
Patio interior de la Cámara de Comptos. Imagen cedida por Gobierno de Navarra
· Cámara de Comptos, en la calle Florencio Ansoleaga, nº 8. Es la única muestra de arquitectura civil medieval que ha sobrevivido hasta la actualidad. Se levantó, de acuerdo con los postulados góticos, en el siglo XIII.
· Plaza de San Nicolás, nº 72, edificio de viviendas, proyectado por M. Martínez Ubago en 1899. Es una de las obras más importantes de este arquitecto. Es la primera vez que M. Ubago utiliza elementos modernistas.
· Calle Mercaderes, nº 21: Local de la Farmacia Blasco, modernista, obra del Arquitecto A. Goicoechea, en 1905. El modernismo penetra en el interior del establecimiento. El mobiliario y los paneles figurativos son muy interesantes.
· Calle Chapitela, nº 17: Joyería de Víctor Idoate, local plenamente modernista. Diseñado por el Arquitecto J. Mª Aramburu en 1920. Modernista por el trazo de sus rótulos, su decoración y por el sentido pictórico.
No se puede olvidar algunos de los que se construyeron en el núcleo del Casco Antiguo y otros muy próximos a él, en el Primer Ensanche.
· Calle José Alonso, nº 4, en el Primer Ensanche, construido en 1902 por el Arquitecto M. Martínez Ubago, introductor en Pamplona del Modernismo, en los años 1899 y 1900.
· Calle Navas de Tolosa, nº 7, en el Primer Ensanche (hoy, sede de la Cámara de Comercio), diseñado por el Arquitecto Florencio Ansoleaga, en 1891. Es una de las obras más importantes del Primer Ensanche.
· Calle General Chinchilla nº 6 (hasta hace poco tiempo sede de la Delegación de Hacienda), proyectado por el Arquitecto M. Martínez de Ubago. Edificio modernista. Sus torres, torreones, su decoración vegetal con formas curvas y en movimiento le confieren un notable interés.
· Calle Francisco Bergamín, nº 1: Vivienda unifamiliar tipo palacete. Uno de los pocos ejemplos de su clase que quedan en esta parte de la ciudad. Hay una mezcla de clasicismo académico y regionalismo. Diseñado por el Arquitecto Víctor Eusa en 1924.