"Para asegurar la lealtad del reino de Navarra y la defensa de la frontera francesa, Felipe II decidió alojar una guarnición permanente a resguardo. Sus ingenieros italianos aportaron varias ideas, y finalmente se desplazó a Pamplona
al que parecía mejor de todos ellos: Giacomo Palearo, apodado El Fratín".
Ciudadela de Pamplona
1571. Giacomo Palearo
Vista aérea de la Ciudadela
"Trazó una ciudadela modélica, mejorando las que protegían otros puntos estratégicos, como Turin y Amberes (hoy perdidas)".
"La construcción exhibe los perfeccionamientos de la nueva artillería; y fue vigilada por un especialista, el virrey Vespasiano Gonzaga, erudito y humanista".
"La ciudadela era el punto más fuerte, e independiente, del nuevo sistema de fortificaciones que abarcaba la ciudad. Hay que comprender que Pamplona no era una ciudad amurallada, sino un sistema de murallas que tenía a su servicio una pequeña ciudad".
"Ni los especialistas que dirigieron las fortificaciones, ni las técnicas que se emplearon, ni el movimiento de tierras, ni los gastos -todos de primer orden- eran equiparables a nada en ese caserío".
"Su construcción fue lenta. En su origen se suponía inexpugnable. Pero el sistema hubo de ponerse al día con proyectos sucesivos, los últimos al modo de Vauban. Sobrevive más de la mitad del circuito. Y en su corazón se sitúa la ciudadela renacentista".