Un año más, como todos los 6 de julio, miles de pamploneses y pamplonesas se echan a la calle desde bien temprano para ir preparando el cuerpo a 9 días de fiesta.

Se trata de los ya tradicionales almuerzos sanfermineros. Cualquier lugar es bueno para reunirse con la cuadrilla alrededor de una mesa.
Las cocinas de los bares y las peñas de Pamplona están ya abarrotadas. Huevos con chistorra, tocino, ajuarriero, criadillas, menuditos, jarretes de ternera… son algunos de los platos que engrosan la lista de los almuerzos típicos de San Fermín. Todo esto acompañado de un buen vaso de vino, sidra, kalimotxo o sangría. Y como no, amenizado por los cánticos de los mozos impacientes por anudarse, de una vez, al cuello el pañuelito rojo de San Fermín.
Con el estómago lleno y rodeado de la mejor compañía, es sin duda, la mejor manera de afrontar el inicio de unas fiestas que están a punto de dar el pistoletazo de salida con el chupinazo en la Plaza del Ayuntamiento.