Sánchez Vara sufrió una cornada de 8 centímetros durante la lidia del segundo toro del festejo, en una tarde de poco lucimiento para los toreros - Urdiales y Sánchez Vara debutaban en Pamplona- enfrentados a unos difíciles Cebada Gago.
Urdiales, actuó con oficio en su primera vez en Pamplona, mostrando lo mejor de su toreo en el primer toro de la tarde. Con su segundo, tras dos pinchazos y estocada contraria y atravesada, escuchó silencio.
El también debutante Sánchez Vara, un tanto desbordado por los de Cebada Gago, hizo del bajonazo su señal de identidad al entrar a matar. La cornada se produjo cuando Vara citaba a Golfillo,su primer toro, por el pitón izquierdo; el de Medina Sidonia, un burel bellísimo, hizo caso omiso a la muleta propinando al diestro manchego un puntazo en el mentón.
A pesar de la cornada, Sánchez Vara permaneció en el ruedo hasta la muerte de sus dos toros siendo operado, al final del festejo, en la enfermería de la Monumental. Tras la intervención el manchego fue ingresado en la Clínica Virgen del Camino.
Bolívar, pese a las ganas, no logró más que palmas en su primero y silencio en el último de la tarde. Un toro que ,como todos sus hermanos, no dió nada de juego en la muleta.
Los astifinos toros de Cebada Gago hicieron honor a su fama de duros mostrándose peligrosos y difíciles, en el día en que la Comisión taurina de la Casa de Misericordia (la Meca) entregó el trofeo Carriquiri al toro más bravo en 2007 para otro de los de Medina Sidonia, Segador.