Muchísimos mozos en este sexto encierro, primero del fin de semana, con los voluminosos y bien armados toros de Dolores Aguirre. A pesar de la multitud de corredores, los toros han protagonizado un encierro de poco más de tres minutos , con pocas carreras, muchas caídas y un corneado en el glúteo.
Cientos de mozos han recibido a la manada unida al comienzo de la Cuesta de Santo Domingo que ,sin lanzar derrotes ni hacer por los corredores, han llegado a la zona de la Plaza Consistorial sin incidentes.
En la curva de Mercaderes dos de los toros han resbalado para continuar la carrera sin peligro. Ya en Estafeta la manada se ha dividido en dos, con un primer grupo de cinco astados y otro en solitario por detrás.
En mitad de Estafeta, uno de los de Dolores Aguirre ha resbalado provocando que el toro castaño que le seguía chocara y resbalara también ,en una caída espectacular. Tras levantarse, el castaño ha quedado cruzado y vuelto en medio de la calle, sin suponer finalmente ningún peligro para los mozos, pues el astado ha seguido corriendo en línea recta hacia el final de la calle.
Con tanta gente en el encierro, las carreras han sido más lentas de lo habitual. A escasos metros de la plaza, en el tramo de Telefónica, un mozo ha sido herido por asta de toro en el glúteo. Pobladísima bajada al callejón, con casi el doble de gente que en días anteriores.
Los de Dolores Aguirre, de más de 600 kilos cada uno, han entrado en la Monumental sin incidentes en menos de tres minutos.