Pepín Liria, herido en la boca, corta una oreja en su adiós a la Monumental mientras El Fandi consigue otro trofeo por su arrojo y El Cid, mal con el acero, no repite triunfo.
Con aplausos y vítores las peñas recibieron a Pepín Liria en su despedida de Pamplona, una plaza a la que no ha faltado desde 1995. El torero , entregado desde el principio, quiso devolver el cariño recibido ayer y durante tantos años desde los tendidos esforzándose en los lances de recibo y en su toreo con la muleta a pesar de las pocas fuerzas de su primer astado. Al estoquear al toro, el de Jandilla le golpeó con el pitón en la boca, provocándole una hemorragia. El torero recibió ocho puntos de sutura y una oreja reiteradamente solicitada por la plaza.
Con su último toro en la Monumental, Liria lo intentó pero el parado Jandilla no quiso que el murciano saliera por la Puerta grande. Pamplona le despidió con una cariñosa ovación.
El Fandi, cortó al tercero la otra oreja de la tarde: se lució en banderillas y comenzó la faena sentado en el estribo para entusiasmar a los tendidos de sol. Tras una lidia firme, mató a su toro de una bien colocada media estocada. Con el sexto, el diestro sólo pudo lucirse con los palos.
No pudo ser. Manuel Jesús El Cid no repitió el éxito de su primera tarde en esta Feria del Toro y no es que no lo intentara. Su primer toro se vino pronto abajo y el diestro no pudo torear con ligazón, llevándose más de un susto con el dificil Jandilla. En el quinto el fallo con el estoque le privó de la oreja.
Hoy se lidiarón los toros de Dolores Aguirre. Una corrida dura en la que un debutante Joselillo comparte cartel con dos valores seguros frente a estos toros, Uceda Leal y Salvador Cortés.