Sin heridos por asta de toro y con muchos menos corredores que en días anteriores, los de Nuñez del Cuvillo han realizado un encierro rápido de 2 minutos y 37 segundos con buenas carreras,muchas caídas y un deseo:volver a repetir el año que viene.
Como hicieron en sus siete actuaciones anteriores, los seis toros de la ganadería gaditana de Núñez del Cuvillo se han caracterizado por su velocidad en este octavo encierro y ya en el tramo de la Cuesta de Santo Domingo han subido muy rápido confundidos entre los cabestros pues sólo uno de los astados era negro.
La manada unida ha llegado rapidísima a la curva de Mercaderes, desde donde, pese a algunos resbalones y pisotones, han encarado Estafeta juntos. Otro resbalón de uno de los astados provocó que el grupo de toros se disgregara y los mozos pudieran protagonizar bonitas carreras en Estafeta delante de los pitones de los de Nuñez del Cuvillo.
En la bajada al callejón, cuando varios mozos peleaban por buscar la cara del toro, los astados han arrollado a dos corredores. Antes, uno de los astados, tras un resbalón, se ha quedado parado sin llegar a significar peligro para los mozos pues ha continuado hacia la plaza junto al resto de sus hermanos.
El encierro de los Núñez del Cuvillo ha dejado cinco heridos, ninguno por asta de toro en un encierro en lunes laborable con menos corredores. Muchos de estos mozos entonarán hoy el Pobre de mí a las 12 de la noche en la Plaza del Ayuntamiento.